Volkswagen: el verdadero tamaño de la planta está fuera de la planta

Opinión Héctor Rodrigo Ortiz
Durante años hemos medido la importancia de Volkswagen en Puebla mirando hacia adentro de la planta.
Quizá deberíamos empezar a mirar hacia afuera.
La eliminación del tercer turno en las líneas de Jetta y Tiguan dejó fuera temporalmente a 611 trabajadores eventuales.
Pero ahora conocemos otro dato: Canacintra Puebla reporta 650 empleos perdidos en siete empresas proveedoras vinculados con los ajustes de producción.
Y ahí nos acercamos a entender el verdadero tamaño de Volkswagen.
No son solamente quienes cruzan todos los días las puertas de la armadora.
También son quienes fabrican asientos, cables, componentes, empaques y piezas.
Quienes transportan mercancías.
Los pequeños proveedores.
Los restaurantes cercanos.
Las familias que consumen.
Y todos los negocios que viven, directa o indirectamente, alrededor de una industria que Puebla construyó durante décadas.
Y súmale el consumo de escuelas, seguros, mercados y cualquier tipo de compra que dejan de hacer los trabajadores y sus familiares.
Por eso cada ajuste en Volkswagen produce ondas mucho más lejos de Cuautlancingo.
Y también por eso sería un error reducir la discusión actual exclusivamente a cuánto aumentarán los salarios o si habrá huelga el 2 de octubre.
Hay una transformación mayor ocurriendo. La industria automotriz enfrenta electrificación, automatización, competencia china, nuevas reglas comerciales en Norteamérica y una presión global por reducir costos.
Volkswagen también está cambiando. Y Puebla tendrá que hacerlo con ella.
La buena noticia es que esta cadena industrial constituye una de nuestras mayores fortalezas económicas.
La advertencia es que una fortaleza demasiado concentrada también puede convertirse en vulnerabilidad.
No se trata de sustituir a Volkswagen. Ojalá produzca más, exporte más y genere más empleos durante muchas décadas.
Se trata de construir otros motores: tecnología, semiconductores, inteligencia artificial, salud, agroindustria avanzada, energía y empresas surgidas de nuestras universidades.
Porque los 650 empleos reportados ahora fuera de Volkswagen dejan una enseñanza que va mucho más allá de esta coyuntura: el verdadero tamaño de una gran empresa no se mide solamente por las personas que emplea directamente, sino por todo lo que ocurre cuando deja de necesitarlas.
Y me parece que esa es una de las preguntas económicas más importantes para Puebla: ¿cuántos motores necesitamos para que cuando uno desacelere, no desacelere con él una parte de la ciudad?




