De la Ibero al Tec de Monterrey: universidades se amparan, y siguen vendiendo chatarra
Jueces suspenden indefinidamente la aplicación de las medidas en instituciones como el Tec de Monterrey, la Ibero y el ITAM

La venta de comida chatarra en universidades privadas quedó exenta de las nuevas disposiciones impulsadas por el gobierno federal, luego de que diversos jueces y tribunales federales concedieran suspensiones definitivas a instituciones educativas como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Iberoamericana, el ITAM y la Universidad Panamericana.
Estas medidas legales permiten que los comercios establecidos dentro de estas universidades evadan, por tiempo indefinido, los lineamientos que buscan restringir la venta de alimentos procesados y bebidas azucaradas, como parte de una estrategia nacional para promover hábitos saludables entre los estudiantes.
UVM y Unitec se desistieron del amparo
Aunque en un inicio las universidades Del Valle de México (UVM) y la Tecnológica de México (Unitec) obtuvieron suspensiones provisionales, ambas decidieron desistirse de los juicios de amparo que habían promovido en la Ciudad de México, por lo que la prohibición podría aplicarse en sus instalaciones.
Empresas también se amparan; destaca el caso de Maison Kayser
Además de las universidades, al menos 13 empresas de distribución y comercialización de alimentos han buscado también la protección de la justicia. Destaca el caso de Maison Kayser, con presencia en campus como el Tec de Monterrey y la Ibero en la Ciudad de México, la cual obtuvo una suspensión definitiva para seguir operando conforme a las condiciones anteriores al 29 de marzo, fecha de entrada en vigor de los nuevos lineamientos.
La suspensión fue confirmada por un tribunal colegiado, el cual subrayó que los comercios deben asegurarse de no vender productos prohibidos a estudiantes de educación media superior, si comparten espacio con alumnos universitarios.
Argumentos legales: mayoría de edad y autonomía universitaria
Los jueces que otorgaron las suspensiones consideraron que restringir la venta de ciertos alimentos en el nivel superior no es una medida adecuada para garantizar una nutrición saludable en menores de edad, ya que la mayoría de los estudiantes universitarios son adultos con capacidad de decisión.
En este sentido, los tribunales señalaron que el Estado no puede imponer restricciones de ese tipo a personas mayores de edad por el simple hecho de encontrarse dentro de una institución educativa.
Comerciantes también reclaman derecho a operar
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes Plutarco Elías Calles también presentó recursos legales al respecto, señalando que no se oponen al derecho a la salud de niños y adolescentes, pero enfatizaron que los productos que venden son legales y que la decisión de consumirlos debe respetarse cuando se trata de mayores de edad.
La SEP defiende los lineamientos como política de salud pública
Por su parte, la Secretaría de Educación Pública (SEP) se pronunció ante los juzgados argumentando que la restricción busca proteger la salud de la niñez y adolescencia, y que el acuerdo representa un esfuerzo por fortalecer la cultura de la prevención del sobrepeso y la obesidad, además de priorizar el bienestar colectivo sobre intereses económicos particulares.
Según la dependencia, se pretende establecer criterios nutrimentales para la preparación, distribución y venta de alimentos procesados, incluso dentro de planteles de educación media superior y superior.
Tribunal concluye que no hay justificación para prohibir venta a adultos
A pesar de los argumentos oficiales, el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Administrativa de la Ciudad de México concluyó que prohibir la venta de alimentos a estudiantes mayores de edad carece de justificación constitucional, incluso si se encuentran dentro de instituciones educativas.
Con información del Sol de Puebla