Puebla lleva 24 años simplificando la apertura de negocios. ¿Qué falta por resolver?

El Ayuntamiento de Puebla volvió a anunciar facilidades para abrir pequeños negocios. Pero para quienes estamos relacionados con la temática de apertura rápida de negocios, hay datos que dan perspectiva: la capital lleva 24 años trabajando en simplificación regulatoria.
En 2002 fue el primer municipio del país en implementar integralmente el Sistema de Apertura Rápida de Empresas (SARE). Durante el gobierno de Blanca Alcalá se reportó reducir de 30–60 días a un día la apertura de negocios de bajo riesgo.
Después llegaron certificaciones federales, SARE, PROSARE, SIMPLIFICA y la digitalización. En 2020 quedó establecido reglamentariamente un máximo de tres días hábiles para el SARE. Entre 2021 y 2024 apareció Tasa Cero y posteriormente la Ventanilla Digital recibió reconocimiento de la OCDE.
Ahora, Incentiva Puebla, elimina el pago de cinco conceptos para pequeños establecimientos.
Hay, por tanto, continuidad y avances reales. Es, sin temor a equivocarme, uno de las pocas áreas que han mantenido prospectiva dentro de la administración pública de Puebla capital.
Pero creo que es válido hacer una pregunta: después de dos décadas simplificando, ¿qué problema falta resolver?
Más que anunciar otro programa, Puebla podría publicar un indicador permanente que mida el recorrido completo del emprendedor: requisitos, costo, número de interacciones y tiempo real desde que inicia el trámite hasta que puede abrir.
Así podríamos distinguir entre una acción del gobierno en turno y el camino recorrido para una verdadera mejora regulatoria. Y es que después de 24 años de mejoras, el siguiente avance debería poder demostrarse sin omitir todo lo construido en el pasado.




