Eclipse total visible en México: 3 de marzo

Con información de la UNAM
En la madrugada del 3 de marzo, mientras la mayoría duerme, la Tierra proyectará su sombra sobre la Luna y la transformará lentamente en un disco cobrizo suspendido en el cielo. Será un eclipse total de Luna visible en la República Mexicana, un fenómeno astronómico que no requiere telescopios ni filtros especiales: basta con mirar hacia arriba antes del amanecer.
El evento ocurrirá entre las 08:45 y 14:23 horas en Tiempo Universal (TU), lo que corresponde a 02:45 a 08:23 horas, tiempo del Centro de México. La totalidad —el momento en que la Luna queda completamente inmersa en la sombra terrestre— tendrá lugar en el transcurso de la madrugada, ofreciendo un espectáculo prolongado y gradual.
¿Qué ocurre durante un eclipse total de Luna?
Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna. Nuestro planeta proyecta dos regiones de sombra: la penumbra, más tenue, y la umbra, oscura y definida. Cuando la Luna atraviesa por completo la umbra, el eclipse se vuelve total.
Pero la Luna no desaparece. Por el contrario, adquiere un tono rojizo. Este fenómeno se debe a que la atmósfera terrestre filtra la luz solar: dispersa las longitudes de onda azules y permite que la luz roja —la misma que enrojece los atardeceres— se refracte y alcance la superficie lunar. En otras palabras, durante un eclipse total, la Luna está iluminada por todos los amaneceres y atardeceres del planeta al mismo tiempo.
El color puede variar desde un rojo ladrillo hasta tonos anaranjados o cobrizos, dependiendo de las condiciones atmosféricas globales, como la presencia de polvo o aerosoles.
¿Cómo se verá desde México?
El eclipse será visible en todo el territorio nacional siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
En el centro de México, el fenómeno iniciará a las 02:45 horas, cuando la Luna comience a internarse en la sombra terrestre. A lo largo de la madrugada, el disco lunar irá oscureciéndose hasta adquirir su tonalidad rojiza durante la fase total.
El evento concluirá a las 08:23 horas, aunque en muchas regiones del país la Luna se ocultará en el horizonte oeste poco antes de que termine el eclipse, debido al amanecer.
Al tratarse de un eclipse lunar, no representa ningún riesgo para la vista. Puede observarse a simple vista, con binoculares o telescopio, lo que permitirá apreciar mejor los matices de color y los cráteres iluminados parcialmente por la sombra.
Un fenómeno celeste y un recordatorio orbital
Los eclipses totales de Luna no son raros a escala astronómica, pero cada uno ofrece condiciones particulares de visibilidad y duración. Este será uno de los espectáculos más accesibles del año para el público mexicano.
Más allá de su belleza, el eclipse es una demostración precisa de la geometría celeste: la alineación casi perfecta entre el Sol, la Tierra y la Luna. Esa coreografía cósmica, repetida con regularidad predecible, es también una evidencia tangible de que habitamos un sistema dinámico, donde los movimientos orbitales producen fenómenos visibles sin necesidad de tecnología sofisticada.
Basta una madrugada despejada y unos minutos de atención.
La próxima vez que la Luna vuelva a teñirse de rojo, quizá no sea en una noche tan cómoda para México. Por eso, el 3 de marzo, antes del amanecer, el cielo ofrecerá una invitación silenciosa: presenciar cómo la sombra de nuestro propio planeta alcanza, por unas horas, a su único satélite natural.
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