Posición nacional general
Puebla ocupa el lugar 24 de las 32 entidades evaluadas en el ICE 2025, lo que lo sitúa dentro del grupo de competitividad “media baja” del país.
Aunque mejoró 4 posiciones respecto a 2024 (de 28 a 24), sigue entre las 10 entidades con menor competitividad del país.
Contexto regional: competitividad en la región Centro
Conformada por Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala, la región comparte fortalezas y debilidades:
Fortalezas regionales: consumo energético eficiente y menor brecha de informalidad por género.
Debilidades comunes: baja diversificación económica, delitos de alto impacto y bajo grado de escolaridad.
🌟 ¿En qué es competitivo Puebla?
1. Reforma regulatoria y eficiencia gubernamental
Puebla se ubica entre los primeros lugares del país en indicadores como mejora regulatoria y bajo endeudamiento estatal como porcentaje de ingresos, lo que genera un entorno más favorable para hacer negocios y para la inversión.
2. Participación ciudadana relativamente alta
El estado destaca en indicadores de participación electoral, lo que puede traducirse en mayor legitimidad y gobernanza local comparada con estados con menor compromiso cívico.
3. Innovación y economía con elementos positivos
Puebla muestra resultados superiores al promedio en subíndice de Innovación y Economía, gracias a su diversificación económica y crecimiento del PIB en sectores clave.
⚠️ ¿Dónde no somos competitivos y por qué?
1. Mercado de trabajo rezagado
El estado presenta bajos ingresos promedio, alta informalidad laboral, jornadas largas y brechas salariales persistentes, lo que afecta la calidad de vida y la atracción de talento.
2. Seguridad y Estado de Derecho
Puebla destaca negativamente entre las entidades con mayor tasa de robo de vehículos y retos en percepción de seguridad, impactando la confianza empresarial y ciudadana.
3. Sociedad y medio ambiente
El subíndice relacionado con calidad de vida muestra niveles bajos: pocos servicios de salud especializados, mortalidad infantil superior a la media y limitaciones en servicios urbanos básicos.
4. Infraestructura
El acceso a servicios de conectividad (internet, telefonía), infraestructura logística y equipamiento urbano está por debajo de la media nacional, lo que dificulta competitividad productiva y digital.

Buenas prácticas que Puebla podría adoptar para mejorar su competitividad
Analizando los estados que lideran el ranking y las recomendaciones estratégicas del IMCO:
✔️ 1. Diversificación económica (caso Nuevo León, CDMX, Baja California Sur)
Los estados más competitivos tienen economías diversificadas, con industrias avanzadas, vínculos exportadores y atracción sostenida de Inversión Extranjera Directa (IED).
Lección: Puebla necesita incentivar sectores emergentes más allá de manufactura tradicional, apoyando startups y cadenas de valor exportadoras.
✔️ 2. Capital humano de alto nivel (modelo CDMX y Querétaro)
Entidades con mejores resultados concentran niveles superiores de educación técnica y profesional, lo que fortalece la productividad.
Lección: Aumentar programas de formación técnica y vinculación escuela-empresa para mejorar empleabilidad y salarios.
✔️ 3. Infraestructura digital y física (ejemplos de Querétaro, Nuevo León)
Las regiones líderes invierten en conectividad de alta calidad, hubs logísticos y movilidad eficiente.
Lección: Puebla debe acelerar infraestructura digital (internet universal) y logística para reducir brechas competitivas.
✔️ 4. Seguridad como eje económico (Yucatán, Coahuila)
Estados con mejores indicadores de seguridad también atraen inversión y generan mayor confianza empresarial.
Lección: Estrategias integrales de combate al delito y percepción de seguridad generan rendimientos económicos efectivos.
📌 Conclusión: retos y prioridades para la competitividad de Puebla
Puebla ha mejorado posiciones en competitividad, pero aún enfrenta retos estructurales que limitan su potencial económico y social. Tiene ventajas claras en gobernanza, reforma regulatoria y participación ciudadana, pero debe fortalecer con urgencia el mercado de trabajo, infraestructura, seguridad y la calidad de vida para competir al nivel de las regiones más dinámicas de México.
Si convertimos estos datos en acción, la agenda estratégica de Puebla debería priorizar:
- Políticas para formalizar empleos y elevar ingresos.
- Programas de educación técnica enfocada en sectores con potencial de crecimiento.
- Inversiones en infraestructura digital y logística.
- Políticas de seguridad que refuercen el Estado de Derecho.
Con ello, no solo subiría en el ranking, sino que mejoraría la competitividad real y sostenible de su economía y sociedad.
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