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Olinia: la oportunidad de Puebla no es fabricar otro automóvil, sino quedarse con la tecnología

Fomentar cadenas productivas en lugar de traer los componentes

La fábrica de baterías de Olinia avanza en San José Chiapa mientras más de 80 especialistas participan en el desarrollo tecnológico del vehículo eléctrico mexicano. Para Puebla, el proyecto plantea una oportunidad mayor que sumar una nueva planta: evolucionar de manufacturero automotriz a desarrollador de tecnología.

Puebla lleva décadas fabricando automóviles. Volkswagen convirtió al estado en uno de los grandes centros automotrices de México y Audi reforzó esa vocación industrial desde San José Chiapa. Con el proyecto de Olinia aparece una posibilidad diferente: que Puebla no solamente fabrique vehículos, sino que participe en el desarrollo de la tecnología que los hace posibles.

Este lunes se reafirmó que la futura fábrica de baterías de Olinia se desarrolla en San José Chiapa sobre un predio de 27 mil 300 metros cuadrados, con una nave industrial de 2 mil 500 metros cuadrados donde se instalará una línea de producción financiada por la Federación.

Hay que decir que la historia realmente interesante ha comenzado desde antes.

El automóvil se está diseñando en Puebla

  • Desde el 2025 funciona en las instalaciones del Tecnológico de Puebla el Centro de Diseño y Prototipado de Olinia. Su primera etapa contempló poco más de 400 metros cuadrados.
  • Más de 80 académicos, técnicos y especialistas del Tecnológico Nacional de México, IPN y centros públicos de investigación participaron en el desarrollo del vehículo, concentrando buena parte del trabajo en el Estado de Puebla.
  • Y ya ocurrió algo que normalmente sucede lejos de los reflectores pero resulta fundamental para una industria tecnológica: validación. El CIITA Puebla del Instituto Politécnico Nacional realizó pruebas de desempeño y autonomía al vehículo utilizando un dinamómetro de chasís bajo diferentes velocidades, cargas y pendientes.

Todo esto nos da buenas señales de que en Puebla no solamente se habla de electromovilidad, también se diseña, prototipa y se prueba tecnología.

La batería puede ser todavía más importante que el automóvil

La decisión de instalar en Puebla la producción de baterías abre otra oportunidad. Una batería para movilidad eléctrica integra mucho más que celdas: requiere electrónica, sistemas de administración, software, sensores, control térmico, integración y procesos especializados de manufactura.

Y gracias a eso es que empiezan a aparecer conexiones locales. El proyecto público Yankuilotl participa en el desarrollo de tarjetas electrónicas destinadas a las baterías de Olinia, mientras Puebla impulsa paralelamente capacidades en semiconductores mediante un tercer proyecto estratégico impulsado por la Federación y el Estado, Kutsari.

Ahí es amigos donde se encuentra el verdadero desafío: que Olinia no termine siendo una isla tecnológica.

De armadora a ecosistema

Puebla posee una ventaja difícil de replicar: décadas de experiencia automotriz, proveedores, universidades, ingenieros, técnicos especializados y dos grandes armadoras. Como siempre decimos, Puebla lo tiene todo para destacar.

Pero la siguiente competencia industrial será diferente. Los vehículos eléctricos incorporan cada vez más electrónica, software, semiconductores, sistemas de potencia y almacenamiento energético.

Por eso medir el éxito de Olinia únicamente por el número de automóviles producidos sería insuficiente. Necesitamos plantearnos preguntas más importantes:

  • ¿Cuántos proveedores poblanos participarán?
  • ¿Cuántas patentes y desarrollos tecnológicos surgirán?
  • ¿Cuántos estudiantes podrán integrarse?
  • ¿Cuántos ingenieros especializados formaremos?
  • ¿Cuántas empresas nuevas podrán nacer alrededor del proyecto?
  • ¿Y cuánto conocimiento permanecerá en Puebla?

Olinia Carga, por ejemplo, fue presentado con capacidad para transportar 650 kilogramos, autonomía superior a 120 kilómetros y producción prevista para 2027. Pero para Puebla el vehículo terminado podría ser solamente la parte visible. La verdadera transformación ocurrirá si alrededor de él aparecen laboratorios, proveedores tecnológicos, investigadores, startups y propiedad intelectual.

Puebla ya demostró durante décadas que sabe fabricar automóviles. Olinia representa la oportunidad de demostrar que también puede desarrollar la tecnología que llevarán dentro.

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